lunes, 26 de diciembre de 2011

tuyyo

Beber de tu boca es como andar encima de un mar de luz y silencio.
Mirarte a los ojos es nadar, nadar en un mar más frío que el hielo.
Dormir en tus abrazos es viajar a un mundo irreal perdido en el tiempo.
Sentir el contacto de tu piel es amanecer en un mar abierto.